CAPITULO DIECISÉIS
LA SEGUNDA VENIDA
Jesús dijo que una Segunda Venida, definitivamente, iba a ocurrir (Mateo 16:27), pero no ha habido una clara comprensión acerca de esta Segunda Venida. Tenemos que saber cómo, cuándo y dónde tendrá lugar.
Algunas personas creen que la Segunda Venida ocurre cuando Jesús entra en el corazón de un individuo (Juan 14:20) a través del descenso del Espíritu Santo (Hechos 8:16,19). Según el punto de vista del Principio, sin embargo, esto no representa la Segunda Venida. Desde el descenso del Espíritu Santo en el día del Pentecostés (Hechos 2:4), muchos creyentes han experimentado la presencia espiritual de Jesús dentro de sí mismos. Si esto fuera la Segunda Venida, entonces tendríamos que decir que la Segunda Venida ya ocurrió hace dos mil años. Sabemos que la Segunda Venida no ocurre de esta manera, porque el descenso del Espíritu Santo en el día de Pentecostés ya sucedió, pero los cristianos todavía esperan la Segunda Venida.
Otras personas creen que, en la Segunda Venida, Jesús volverá espiritualmente. Pero hay hechos que indican que ésta tampoco es la manera en que la Segunda Venida debe ocurrir. En realidad, desde la resurrección de Jesús, su aparición espiritual ha sido posible en cualquier momento, y ha ocurrido con frecuencia, pero los cristianos todavia esperan ansiosamente el día de la Segunda Venida. De esto, sabemos que el día tan esperado no puede ser el de una segunda venida en espíritu. Jesús con frecuencia se había encontrado espiritualmente con el apóstol Juan, pero a pesar de ello, Jesús le dijo a él: "Sí, vengo pronto" (Apocalipsis 22:20).
I. ソCOMO VENDRA CRISTO DE NUEVO?
A. Lecciones basadas en la segunda venida de Elías
ソCómo ocurrirá la Segunda Venida de Cristo? Para saber esto, consideremos primero la segunda venida de Elías, que es el ejemplo más claro que Dios nos ha dado sobre la manera en que Cristo vendrá de nuevo.
Por medio del profeta Malaquías, Dios prometió enviar otra vez a Elías, antes de la venida del Mesías (Malaquías 3:23). Los israelitas de aquel tiempo, con su expectativa mesiánica, primero esperaban a Elías, porque él, según el profeta Malaquías, debía preceder al Mesías. Elías, después de morir, había ascendido al cielo, y por esta razón, la gente creía que, en su segunda venida, Elías descendería del cielo. Pero Jesús declaró claramente que Juan el Bautista, quien nació en la tierra, era Elías (Mateo 11:14; 17:13).
El hecho de que la segunda venida de Elías tuvo lugar a través de Juan el Bautista, no significa que Elías mismo nació de nuevo como Juan el Bautista. Elías, quien estaba en el mundo espiritual, ayudaba a Juan el Bautista, quien estaba en la tierra, puesto que Juan nació con la misma misión como la de Elías (Lucas 1:17). Aunque la misión era la misma, la persona era diferente.
A través de esta lección aprendida de la segunda venida de Elías, entendemos que la Segunda Venida de Cristo, también, podría tener lugar por medio del nacimiento del Señor en la tierra. En la Segunda Venida, el Señor, como Mesías, tendrá la misma misión que Jesús. Pero también entendemos que el Señor podría tener una apariencia diferente de la de Jesús (Juan 14:16-17;16:12; Apoc. 19:12; 2:17).
B. Lecciones basadas en la Primera Venida
En el Antiguo Testamento, encontramos dos profecías contradictorias acerca de la venida del Mesías. En Daniel 7:13, encontramos la profecía de que el Señor vendría sobre las nubes:
Yo seguía contemplando en las visiones de la noche: Y he aquí que en las nubes del cielo venía como un Hijo de hombre....
Pero el profeta Miqueas profetizó que el Mesías nacería en Belén (Miqueas 5:1). ソEn cuál de estas dos profecías contradictorias creerían los israelitas? Cada uno de los dos profetas, Daniel y Miqueas, tenía una profunda influencia sobre los israelitas. Pero los israelitas, con su gran fe en Dios, estaban esperando que el Mesías viniera desde el cielo.
Aun después de la crucifixión de Jesús, esta creencia fue la base del movimiento anticristiano que surgió, el cual proclamaba que Jesús no fue el Mesías porque nació en la carne. Este modo de pensar dio origen a la advertencia del Apóstol Juan de que:
Muchos seductores han salido al mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Ese es el Seductor y el Anticristo. (II Juan 7)
Hay algunas personas que insisten en que Daniel 7:13 es una profecía sobre lo que va a ocurrir en la Segunda Venida. Pero al leer los siguientes pasajes, podemos ver que la era del Antiguo Testamento debería terminar con la venida de Jesús:
Pues todos los profetas, lo mismo que la Ley, hasta Juan profetizaron. (Mateo 11:13)
y también
Porque el fin de la ley es Cristo, para justificación de todo creyente. (Romanos 10:4)
Nadie imaginó una segunda venida del Mesías hasta que Jesús, hacia el final de su ministerio, dijo que el Señor tendría que venir de nuevo. Además, ningún israelita en el tiempo de Jesús pensaría que la profecía de Daniel 7:13 se refería a una segunda venida. Ellos creían que se refería a la única venida del Mesías, y habrían actuado como si fuera así. (En otras palabras, ellos esperaban que el único Mesías viniera sobre las pubes)
Dios había dado una profecía sobre la venida del Mesías en la carne. También sabemos que Jesús, en realidad, nació en la tierra de su madre, María. Pero a pesar de estos hechos, Jesús indicó que vino del cielo:
"Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre" (Juan 3:13)
ソPor qué dijo Jesús que bajó del cielo?
Se encuentra frecuentemente la palabra "cielo" en la Biblia, la cual se emplea como una metáfora para significar gran valor, santidad o bondad. Así, podemos interpretar las palabras de Jesús de esta manera: "Yo nací del mismo modo como el resto de la humanidad, pero soy muy diferente en el motivo y el origen de mi nacimiento, porque yo nací de Dios". Con este entendimiento de la palabra "cielo", la profecía de que Jesús vendría en las nubes no es incorrecta. No obstante, es un error interpretarla literalmente. Juan el Bautista, quien nació en la familia de Zacarías de acuerdo con la providencia especial de Dios, también vino a este mundo con una gran misión (Lucas 1:15-17,76). Dios fue la causa directa de su nacimiento, y así Juan había bajado del cielo, representando a Elías y teniendo la misma misión que Elías.
C. La Segunda Venida de Cristo ocurre a través de su nacimiento en la tierra
Tanto la segunda venida de Elías (en la persona de Juan el Bautista) como la venida de Jesús, es el resultado de la obra directa de Dios, aunque ambos individuos, Juan y Jesús, nacieron en la carne. En vista de este hecho, uno no puede dejar de considerar seriamente las dos clases de profecía sobre la Segunda Venida.
El Nuevo Testamento contiene profecías que dicen que Cristo volverá en la gloria sobre una nube desde el cielo, para juzgar a la gente de la tierra. Pero también contiene otras que dicen que Cristo volverá de igual manera como lo hizo la primera vez, o sea, naciendo en la carne.
Leemos en Lucas 17:24-25 que Jesús, anticipando lo que iba a ocurrir en la Segunda Venida, dijo:
"...así será el Hijo del hombre en su Día. Pero, antes, le es preciso padecer mucho y ser reprobado por esta generación".
Si el Señor viniera de nuevo en el poder y la gloria, con la llamada de la trompeta del arcángel, ソquién se atrevería a negarlo y perseguirlo?
Hoy en día, muchos cristianos fieles están mirando hacia el cielo, esperando la venida del Señor sobre las nubes. Si viniera sobre las nubes, ソcómo es que podría sufrir persecución? Si el Señor no viene sobre una nube literal, sino que nace en la carne como en la Primera Venida, entonces podemos entender la razón por la cual Jesús dijo que padecería primero antes de ser finalmente reconocido (Lucas 17:24-25).
El Apocalipsis 12:5 dice:
La Mujer dio a luz un Hijo varón, el que ha de regir a todas las naciones con cetro de hierro; y su hijo fue arrebatado hasta Dios y hasta su trono.
El hombre que gobernará al mundo con un cetro de hierro es el Señor que viene, y este versículo dice que él nacerá de una mujer.
Los fariseos, queriendo saber el tiempo de la Segunda Venida, le preguntaron a Jesús cuándo vendría el reino de Dios. Jesús les contestó:
"El Reino de Dios viene sin dejarse sentir.... (Lucas 17:20)
En otras palabras, aunque todos estén mirando hacia el cielo, Jesús dijo que la venida del reino de Dios, o la Segunda Venida, no sería visible. Porque el Mesías no vendrá sobre una nube literal, su llegada no podría ser visible.
En Lucas 18:8, Jesús dijo:
"Os digo que les hará justicia pronto. Pero cuando el Hijo del hombre venga, ソencontrará la fe sobre la tierra?"
Jesús estaba profetizando que, en su segunda venida, no encontraría la fe en la tierra, y que no habría casi nadie que sería salvo por su completa fe. ソPor qué dijo esto? No todos los creyentes en la tierra tienen una fe perfecta, desde luego, pero hay gente por todo el mundo que va por el camino de la fe verdadera. Pero ソpor qué dijo Jesús que él no encontraría la fe? La profecía de Jesús de que no encontraría la fe en la tierra tiene significado si entendemos que él va venir de la misma manera en que vino en su primera venida. Si el Señor viniera sobre una nube literal, ciertamente aun los no creyentes lo reconocerían y tendrían fe en él.
Cuando Jesús vino hace dos mil años, había una gran fe--en cierto sentido--entre la gente. Algunos oraban día y noche en el templo y sabían de memoria los mandamientos. Se esforzaban por observer todas las leyes que Dios les había dado. Ofrecían fielmente sus diezmos, y ayunaban. En este sentido, tenían gran fe en Dios. Sin embargo, no tenían la verdadera fe en Dios que les permitiera creer en Jesús, quien fue enviado por Dios como el Mesías. Desde este punto de vista, Jesús no pudo encontrar ninguna fe en la tierra.
Hoy también, hay millones de fieles--buenos cristianos quienes están esperando la aparición del Señor sobre las nubes. Pero si él viene de la misma manera que antes, ソencontrará la fe en la tierra? En otras palabras, ソtendrán los cristianos la verdadera fe en Dios la cual les permita reconocerlo como el Mesías enviado por Dios?
Basándonos en los pasajes bíblicos citados anteriormente, así como en las lecciones aprendidas de la providencia de Dios en la tierra, sabemos que la Segunda Venida ocurrirá como la primera, o sea, el Mesías nacerá en la carne, en la tierra. Verdaderamente, él viene como el "Hijo del hombre".
D. El punto de vista del Principio
De acuerdo con "Los Principios de la creación", Dios creó a Adán y Eva para que realizaran las tres bendiciones en la tierra. Primero, ellos deberían perfeccionarse como individuos ideales. Segundo, deberían hacerse Padres Verdaderos, quienes serían el origen de la familia ideal, estableciendo así el reino de los cielos en la tierra. Tercero, como representantes de Dios, deberían gobernar la creación con amor. Sin embargo, Adán y Eva cayeron, y por eso no pudieron llegar a ser Padres Verdaderos. En vez de un mundo de bondad, crearon un mundo de maldad.
Jesús, quien vino como el segundo Adán (I Corintios 15:45), tenía la misión de transformar este mundo de maldad en el mundo ideal que Dios había planeado en el tiempo de la creación (Mateo 4:17). Pero aun después de la providencia de la salvación a través de la crucifixión y la resurrección de Jesús, las tres bendiciones de Dios todavía permanecen sin realizarse. Para realizar estas tres bendiciones y la meta de Dios para la creación, el Mesías, el tercer Adán sin pecado, debe venir.
El Mesías debe nacer en la tierra como un ser físico sustancial, puesto que debe ser el ejemplo de una persona verdadera, o una persona que ha perfeccionado su carácter, así realizando la primera bendición de Dios. Solamente en la carne podría llevar a cabo esta responsabilidad. También debe realizar la familia ideal que Dios ha deseado, así llegando a ser el Padre Verdadero y realizando la segunda bendición de Dios. Su corazón de padre infundirá el corazón y el amor de Dios en los corazones de todos aquéllos que le sigan; les ayudará a perfeccionarse, dándoles renacimiento y mostrándoles a cada uno cómo alcanzar la verdadera meta de la vida. Como una persona perfeccionada, el Mesías llegará a ser el señor que gobierna al mundo espiritual y al mundo físico con amor perfecto, así realizando la tercera bendición de Dios. La gente, al creer en el Mesías, será injertada en él (Romanos 11:17), uniéndose con él y sirviéndolo. De esta manera, el Señor les llevará a hacerse personas que saben gobernar todas las cosas a través del amor, así realizando la tercera bendición de Dios. Para hacer todo esto, él tiene que nacer en la carne, en la tierra, tal como ocurrió en su primera venida.
La misión principal del judaísmo no era solamente la de recibir a Jesús cuando llegó, sino también la de seguirlo y de ayudarlo a realizar su voluntad. De igual manera, la misión del cristianismo, además del establecimiento del fundamento mundial para la Segunda Venida, es la de ayudar al Señor a cumplir su misión después de su llegada a la tierra.
El reino de los cielos en la tierra, el cual Cristo debe establecer, no sería una fantasía, ni tampoco algo que podría realizarse por milagros sobrenaturales. Primero, de acuerdo con la dirección de Dios, el Mesías vendrá con una solución práctica de todos los problemas del mundo. Entonces, nosotros tendremos que cumplir nuestra responsabilidad de unirnos con él, trabajando juntos para crear el verdadero reino de los cielos que Dios ha deseado.
La salvación no puede llegar a aquéllos que no responden a la providencia de Dios. Pero el deseo de Dios, quien es un Dios de rectitud y de amor, es la salvación de toda la humanidad. El ideal de Dios para la creación no se cumple solamente con el perfeccionamiento del carácter del individuo; consecuentemente, la providencia de Dios de la salvación tampoco puede enfocarse solamente en la salvación del individuo. Cristo, en la Segunda Venida, tiene la misión de realizar completamente el ideal de Dios. No puede limitarse a esta o aquella denominación del cristianismo en particular, sino que debe trascender todas las denominaciones. El trabajará para establecer un solo mundo bajo Dios, trascendiendo las fronteras tribales, nacionales y raciales.
E. El significado de las nubes
Si el Señor debe aparecer sobre la tierra en la carne, ソcuál es el significado de la profecía de su venida sobre las nubes? ソQué significan las nubes? En el sentido literal, nubes son agua evaporada. Por más sucia que sea el agua, cuando se evapora y forma una nube, se purifica. De acuerdo con el Apocalipsis 17:15, el agua simboliza a la gente caída o pecaminosa. Entonces, las nubes deben simbolizar a la gente resucitada, o renacida, como santos de entre la gente caída. La profecía de que Cristo vendrá en las nubes es una metáfora que significa que él vendrá de nuevo entre los santos preparados por Dios.
ソPor qué dijo Jesús que él vendría de nuevo sobre las nubes? En primer lugar, fue para evitar las decepciones de los anticristos. Hasta el tiempo verdadero de su venida, era mejor que la gente creyera que él vendría sobre las nubes. Si hubiese explicado claramente que él aparecería sobre la tierra en la carne, no podría evitarse la confusión causada por las alegaciones de muchos anticristos. Sin embargo, cuando el tiempo esté cerca, Dios, con toda seguridad, nos dirá cómo debe venir el Mesías (Amós 3:7). En segundo lugar, fue para animar a los discípulos en su vida religiosa, la cual iba a ser un curso difícil.
En realidad, Jesús dijo algunas cosas acerca de la Segunda Venida que son difíciles de entender. Como ya se mencionó, en el Apocalipsis 22:20 Jesús dijo: " Sí, vengo pronto". En Mateo 10:23, dijo Jesús:
"Yo os aseguro: no acabaréis de recorrer las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del hombre".
En Mateo 16: 28, dijo:
"Yo os aseguro, entre los aquí presentes hay algunos que no gustarán la muerte hasta que vean al Hijo del Hombre venir en su Reino".
En Juan 21:18-22, Jesús también habló como si viniera de nuevo durante la vida de Juan. En todos estos pasajes, él les hizo pensar a los discípulos que la Segunda Venida tendría lugar muy pronto, aun dentro del tiempo en que vivían. Pero no ocurrió durante aquel tiempo. Entonces, ソpor qué habló Jesús de esta manera?
Jesús, previendo la persecución de sus seguidores por el Imperio Romano, tenía que educarles, animarles y darles esperanza, para que el cristianismo sobreviviera a aquella persecución despiadada y para que rápidamente preparara el fundamento mundial para la Segunda Venida. Los primeros cristianos podían mantener su entusiasmo y su celo porque creían que la segunda venida de Jesús era inminente y que él vendría del cielo sobre las nubes con el poder y la gloria de Dios. Debido a esta creencia, ellos tuvieron la fuerza para resistir la opresión y la persecución del Imperio Romano, y establecieron así la iglesia cristiana primitiva.
II. ソCUANDO VOLVERA CRISTO?
ソCuándo vendrá el Señor de nuevo? En Mateo 24:36 Jesús dijo, "Mas de aquel día y hora, nadie sabe nada...", indicando que toda especulación en cuanto al tiempo de su retorno sería en vano. No obstante, este mismo versículo en Mateo dice que el Padre sabe, y Amós 3:7 dice:
...no hace nada el Señor Yahveh sin revelar su secreto a sus siervos los profetas.
Así, podemos entender que Dios, con toda seguridad, hará saber a la gente acerca de la Segunda Venida de Cristo, a través de los profetas.
Podemos citar muchos ejemplos de cómo Dios hizo saber a la gente lo que El iba a hacer en el curso de la restauración: Dios previno a Noé del juicio del diluvio, y a Lot de la destrucción de Sodoma y Gomorra; Dios reveló el tiempo del nacimiento de Jesús a la familia de Juan el Bautista (Lucas 1:41-45); a los reyes magos del Oriente (Mateo 2:1-12); a Simeón (Lucas 2:26-32); a los pastores del campo (Lucas 2:8-12,15); a Ana (Lucas 2:36-38); a José (Mateo 1:19-22); y a otros. En la historia entera de la providencia de Dios, ソpodría haber un tiempo más importante para Dios que el de la venida del Mesías? Dios, con toda seguridad, hará saber a la gente cuando Su Hijo viene a la tierra para realizar la meta perdida de la creación.
En el Apocalipsis 3:3, Jesús dijo que vendría como un ladrón, pero también dijo que no vendría como un ladrón a aquéllos que estuvieran en la luz (I Tesalonicenses 5:4-6, Apoc. 3:3). Es claro que a aquellos creyentes que siempre oran, manteniéndose en la luz, Dios les pronosticará el advenimiento del Señor para que ellos puedan hacer una preparación apropiada (Lucas 21:34-35).
Puesto que la providencia de Dios de la restauración es consumada a través del Mesías, el Mesías es el fruto más precioso de la historia entera de la providencia. El fundamento para este precioso Mesías fue preparado entre el judaísmo y el pueblo de Israel, comenzando con la familia de Jacob. Sin embargo, como ya fue explicado, la gente de Israel no creyó en Jesús, y así Dios tuvo que preparar un segundo Israel (el cristianismo), el cual era multiracial y consistía en aquéllos que creían en Jesús.
La fórmula providencial de Dios que se encuentra en la historia de Israel también puede encontrarse en la historia del cristianismo, porque Dios preparó al cristianismo para ser el segundo Israel mundial, en lugar del primer Israel perdido. La historia del primer Israel, la cual comenzó con Jacob, y la historia del segundo Israel, el cristianismo, la cual comenzó con Jesús, ambos debían seguir el mismo proceso para realizar el fundamento para recibir al Mesías en la tierra.
La historia de Israel y la historia del cristianismo difieren en términos de sus ambientes históricos, sus lugares geográficos, y sus antecedentes culturales. Sin embargo, el papel de la historia central en la providencia de Dios de la restauración pasó del uno al otro. Ambas providencias fueron la de establecer el fundamento para el Mesías, y así el propósito detrás de cada una de ellas era lo mismo.
Ya hemos comparado estas dos historias desde el punto de vista de la providencia de Dios de la restauración. Consideremos el tiempo de la venida de Cristo sobre la base de aquella comparación.
La historia de Israel desde Jacob hasta Jesús fue dividida en seis sub-períodos principales: el período de esclavitud en Egipto, el período de los jueces, el período del reino unido, el período de los reinos divididos del norte y del sur, el periodo del cautiverio y retorno judío, y el período de preparación para el Mesías. Estos seis sub-períodos juntos forman una era providencial, o un ciclo histbrico, de mil novecientos treinta años, durante la cual Dios quiso consumar la providencia de la restauración. Pero cuando el primer Israel no pudo cumplir su responsabilidad de creer en el Mesías, Dios no tuvo otra alternativa sino la de prolongar la providencia de la restauración.
El período desde Jesús hasta la Segunda Venida también es dividido en seis sub-periodos principales: el periodo de persecación bajo el Imperio Romano, el periodo de las iglesias cristianas bajo el sistema patriarcal (el periodo de los patriarcas), el periodo del reino cristiano, el periodo de los reinos divididos del este y del oeste, el periodo del cautiverio y retorno papal, y el periodo de preparación para la Segunda Venida. Estos seis sub-periodos también forman una era providencial cuyo total es mil novecientos treinta años.
El año 1930 no es un tiempo que tenemos que esperar-- ya ha pasado. Entonces, ソpor qué no hemos presenciado el Juicio Final y la gloria de la Segunda Venida? Si la Segunda Venida debiera tener lugar en el aire, entonces la gloria del Señor ya se habría difundido brillantemente sobre toda la tierra. Pero como fue explicado anteriormente, el Señor no vendrá sobre las nubes, literalmente. La Segunda Venida tendrá lugar por medio del nacimiento del Mesías en la carne, sobre la tierra. Entonces, ソes 1930 el año preciso en que el Mesías nació? El año no puede ser señalado con precisión porque en muchas instancias de la historia providencial, había una diferencia de hasta diez años. Por ejemplo, el periodo de persecución bajo el Imperio Romano debería durar cuatrocientos años, pero en realidad terminó en el año 392. El periodo de preparación para la Segunda Venida, el cual comenzó con la Reforma en el año 1517, terminó cuatrocientos años más tarde. Basado en esto, la Segunda Venida debería haber ocurrido en el año 1917. Así, el nacimiento de Cristo debería haber tenido lugar entre los años 1917 y 1930.
Cuando Jesús vino hace dos mil años, no proclamó inmediatamente su misión como Mesías, ni comenzó en seguida el juicio. Hubo un período de preparación ni visto ni oído, pero continuo, de vida privada, y luego un período de ministerio público de preparación del fundamento para realizar la misión del Mesías. En la Segunda Venida también, el Señor debe pasar por un curso semejante de preparación.
Si estudiamos lo que ocurrió durante la providencia de la restauración, podemos entender que este periodo actual es el tiempo de la preparación para la aparición del Señor. Llamamos el tiempo de la Segunda Venida de Cristo los "últimos días", y como ya ha sido explicado en el capitulo "La consumación de la historia humana", los días actuales son los últimos días. Consecuentemente, se puede decir que los días actuales son el tiempo en que aparecerá Cristo.
III. ソDONDE NACERA CRISTO EN SU SEGUNDA VENIDA?
Si Cristo debe nacer de nuevo como un hombre en la carne, tiene que venir a una nación en particular. ソCuál será esta nación?
Hace dos mil años en Judea, Jesús dijo que vendría otra vez, pero ソvendría de nuevo de entre la gente de Israel? En Mateo 21:33-43, a través de la parábola de la viña, Jesús indicó claramente que no vendría otra vez a la nación de Israel. En esta parábola, el dueño de la viña es Dios, la viña representa la obra de Dios para realizar Su ideal para la creación, los arrendatarios (los labradores) son la nación elegida de Israel, los siervos son los profetas, el hijo del dueño es Jesús, y la nación que produce los frutos significa la nación que recibe al Señor en la Segunda Venida. A través de esta parábola, Jesús indicó que no vendría de nuevo a la gente que le había matado. Además, dijo que el derecho de ser la nación elegida les sería quitado, y que este derecho sería dado a una nación y a una gente que rindieran sus frutos en tiempos de la Segunda Venida.
ソCómo debemos entender el pasaje bíblico (Apocalipsis 7:4) que dice que en el tiempo de la Segunda Venida, ciento cuarenta y cuatro mil de todas las tribus de los hijos de Israel serían escogidos y marcados con un sello? El nombre "Israel" fue originalmente recibido por Jacob cuando prevaleció sobre el ángel en el vado de Jaboc (Génesis 32:28), y significa "el que ha sido fuerte contra Dios y que le ha vencido". En otras palabras, "Israel" significa la gente de Dios que ha triunfado por la fe, y no necesariamente los descendientes del linaje de Jacob. Esto es confirmado por las palabras de Juan el Bautista, en Mateo 3:9:
"...y no creáis que basta con decir en vuestro interior, "Tenemos por padre a Abraham"; porque os digo que puede Dios de estas piedras dar hijos a Abraham".
También, San Pablo dijo, en Romanos 9:6:
Pues no todos los descendientes de Israel son Israel.
ソQuién sería la gente elegida de Israel después de la muerte de Jesús en la cruz? Son los cristianos devotos que creen en el Señor. Romanos 11:11 dice, respecto a Israel, que "su caída ha traído la salvación a los gentiles, para llenarlos [los israelitas] de celos". Esto indica que el centro de la providencia de Dios de la restauración se había trasladado de los israelitas, y que Dios obraría Su providencia central no entre los descendientes del linaje de Abraham, sino entre los cristianos devotos quienes habían asumido la fe de Abraham.
ソA qué país precisamente vendrá el Señor? Cuando un discípulo le preguntó a Jesús dónde tendría lugar su segunda venida, Jesús le contestó con una metáfora, en Lucas 17:36:
"Donde esté el cuerpo, allí también se reunirán los buitres".
Jesús no especificó a cuál país vendría. Pero el Apocalipsis 7:2-4 dice que un ángel subiría del Oriente, marcando en la frente a ciento cuarenta y cuatro mil siervos de Dios. De este pasaje, se puede deducir que la nación a la cual el Señor vendrá será una nación del Oriente
Un agricultor, antes de transplantar un árbol, cuidadosamente remueve la tierra y la riega, preparándola para el árbol. ソCómo podría Dios enviar al Mesías, el fruto de la historia humana, a una tierra sin preparación? Para establecer un fundamento apropiado para el Mesías, Dios cuidadosamente ha preparado a cierta nación para ser la tierra que podría recibir al Señor. Ya sabemos del pasaje bíblico citado anteriormente que esta nación será una nación del Oriente. La nación que podría recibir al Señor debe tener ciertas características. Entre todas las naciones del Oriente, se puede ver que Corea es la que tiene las caracteristicas más apropiadas para recibir al Señor. ソCuáles son estas características de la nación escogida para recibir al Señor?
En primer lugar, la nación a la cual el Mesías viene debe ser el objeto del corazón de Dios. Desde la caída del primer hombre y la primera mujer hasta hoy, Dios ha vivido en profunda desesperación y se ha sentido incompleto. Muchas personas hablan de Dios como si fuera un ser de la máxima gloria quien está muy lejos, por encima de nosotros, pero lo hacen no conociendo el corazón de Dios. Después de la caída de Adán y Eva, quienes eran Sus únicos hijos, Dios ha estado afligido de corazón. El ha vagado por el mundo pecaminoso del infierno en busca de Sus hijos, deseando salvarlos. ソCómo podrían los hijos piadosos y fieles, que comparten la agonía del corazón de su Padre, llevar una vida fácil?
El individuo, la familia o la nación que lucha contra Satanás en el lugar de Dios, apenas puede evitar el camino de lágrimas y de sutrimiento. El Mesías es el que carga el corazón angustiado de Dios, y quien debe aliviar la pena de Dios. Por esta razón, no puede venir a una gente que solamente se interesa en la abundancia material. Puesto que la nación que debe recibir al Mesías tiene que ser el objeto del corazón de Dios y tener el mismo corazón que Dios, aquella nación no puede evitar el camino del sufrimiento.
Tanto el primer Israel como el segundo Israel tenían que atravesar el camino del sufrimiento. Como la nación que debe recibir al Mesías, Corea también ha tenido que atravesar este camino. En su historia reciente, Corea ha tenido que pasar por un camino del más extremo sufrimiento. Aun durante este sufrimiento, Corea ha mantenido fielmente las buenas tradiciones de piedad filial y de lealtad. Incluso en el apogeo de su poder nacional, nunca fue el primero en provocar ni invadir a otra nación. La estrategia de Dios ha sido la de ganar la victoria después de ser atacado, muy diferente de la estrategia de Satanás, la cual es la de invadir primero.
El mantenimiento de su linaje homogéneo por parte de los coreanos, así como de su idioma, su espiritu nacional tradicional y la integridad de su propia cultura, a pesar de las numerosas invasiones a través de unos cinco mil años, es un fenómeno casi sin paralelo en la historia del mundo. En medio de su persistente historia dolorosa, la nación de Corea, estimando la rectitud y la paz, ha sido educada para ser el objeto de Dios.
En segundo lugar, la nación elegida debe ser una nación que está produciendo el fruto de las religiones principales del mundo. El Señor no viene para salvar solamente a los cristianos. Los cristianos son la nación central en la providencia de Dios, pero cada persona en el mundo debe llegar a ser el hijo o la hija de Dios. Dios mismo ha creado y ha guiado a todas las religiones principales hacia la restauración de la gente de su región, de acuerdo con su periodo de tiempo y sus circunstancias en particular. El Mesías, quien viene para cumplir la meta final de la providencia de Dios, debe realizar, simultáneamente, la meta de todas las demás religiones. En esta luz, la nación apropiadamente preparada para recibir al Señor debe ser una nación en la cual se produzca el fruto de todas las religiones principales.
Los coreanos tienen una propensión fuerte a la vida religiosa; ellos reverencian a Dios y poseen una profunda vida espiritual. Muchas de las grandes doctrinas mundiales espirituales y éticas, tales como el budismo y el confucionismo, han prosperado en aquella tierra y, basándose en tales tradiciones, la cúltura nacional coreana se ha hecho fructífera. Durante los últimos siglos, el cristianismo llegó a Corea, alcanzando allí un pináculo alto. La religión se ha entremezclado profundamente con la vida diaria, en una armonía exquisita. Sería difícil encontrar, en cualquier parte del mundo, una nación que se asemeje a esta descripción.
En tercer lugar, la nación a la cual viene el Señor debe ser la primera línea de batalla entre Dios y Satanás. Dios les dijo a Adán y Eva que no comieran del fruto, porque el día que comieran de él, morirían sin remedio. De estas palabras podemos entender que el punto desde el cual ellos cayeron se hizo la línea divisoria entre los cielos y la tierra, entre la vida y la muerte, y entre el bien y el mal. Así, el Señor debe venir a este mismo punto, donde la vida y la muerte y el bien y el mal vuelven a enfrentarse el uno con el otro. El Señor debe traer una solución práctica para los problemas del mundo y concluir la historia providencial.
La providencia de Dios para restaurar a Su lado el mundo comenzado por Satanás tiene su base en la separación entre Caín y Abel. La separación de los mundos de Caín y Abel antes de la venida del Mesías se ha manifestado en los mundos comunista y democrático. Esto es un desarrollo horizontal de la providencia vertical que Dios ha obrado a través de la historia. El Señor vendrá donde los dos poderes de la democracia y el comunismo se enfrentan el uno con el otro, es decir, en el punto de enfoque del amor de Dios y del odio de Satanás. Esta línea de confrontación es el paralelo 38 de la península coreana. Tiene un significado providencial, porque no sólo es la primera línea de la batalla entre la democracia y el comunismo, sino que también es la primera línea de la lucha entre Dios y Satanás.
Cuando Dios obra para realizar Su voluntad, Satanás trabaja para impedir la obra de Dios, y la primera línea de Dios también se hace la primera línea de Satanás. Entre todos los esfuerzos que hace Dios, Satanás se opondría más a la preparación de la nación que debe recibir al Mesías. El elemento central en el proceso de la restauración es la religión, y en la providencia mundial de la restauración, Dios basa Su preparación para el Mesías en los frutos de las religiones mundiales. Por esta razón, Satanás trabaja para destruir toda religión. En su preparación de Corea para recibir al Mesías, Dios fomentó la religión por toda Corea, mientras que Satanás trató de erradicarla totalmente. Así, la Guerra de Corea, la cual estalló a lo largo del paralelo 38, y la consecuente división de Corea, no fue solamente el resultado del conflicto civil de una nación debido a una separación territorial. Fue una confrontación entre los bloques democrático y comunista, y además, entre Dios y Satanás. Hay un significado divino en el hecho de que muchas naciones (16), a las cuales no les incumbía directamente este conflicto, luchaban en la Guerra de Corea, así ayudando y participando en la providencia de la restauración.
En cuarto luger, la nación a la cual viene el Señor debe establecer un fundamento nacional para la providencia de la restauración. Para llegar a ser la nación para recibir al Mesías, Corea tiene que establecer un fundamento nacional de separación de Satanás, tal como lo hicieron Israel y los primeros cristianos. Los israelitas tenían que realizar la condición de separación de Satanás a través de su sufrimiento durante cuatrocientos años en Egipto, el cual representaba al mundo satánico. El segundo Israel estableció la condición para la separación de Satanás por medio de la persecución que padeció bajo el Imperio Romano durante casi cuatro siglos; el Imperio Romano también representaba al mundo satánico.
De modo semejante, en el tiempo de la Segunda Venida, para separarse de Satanás, Corea ha tenido que sufrir en manos de una nación del lado satánico. En este caso, la nación en el lado satánico era Japón, la cual durante cuarenta años sometió a Corea a un tormento inimaginable en nombre del Tratado de Protección de Eulsa. Japón privó a Corea de sus derechos diplomáticos y de su soberanía nacional desde el año 1905 hasta el año 1945, cuando Japón fue derrotado en la segunda guerra mundial. Durante este período, la gente de Corea estuvo completamente privada de su libertad por Japón; innumerables personas fueron encarceladas y asesinadas, padeciendo toda clase de persecución. A partir de la anexión de Corea por Japón en el año 1910, la persecución al cristianismo, el cual constituía el fundamento del movimiento coreano para la independencia, demostró una crueldad sin antecedentes similares. Mientras que el resto del cristianismo estaba distrutando de su libertad alrededor del mundo, la nación de Corea, con los cristianos al frente, sufrió extremadamente, y así pagó la indemnización nacional que la calificó como la nación que recibiría al Mesías.
En quinto lugar, esta nación debe tener una historia de profecía pertinente a la Segunda Venida del Mesías. ソCómo podría Dios enviar a Su querido hijo en silencio? Ciertamente El revelaría su venida a todos aquéllos en la tierra que estuvieran preparados espiritualmente. Con toda seguridad, Dios les entregaría las buenas noticias y les haría prepararse para recibir a Su hijo, el Mesías. Así como los israelitas sabían a través de los profetas que el Mesías vendría como un rey y que les salvaría, la gente de Corea ha esperado un rey de rectitud. Por quinientos años, Corea ha tenido una fuerte expectativa mesiánica como resultado del Chung-Gam-Nok, un libro de profecías. Este tipo de pensamiento mesiánico es bastante característico de la gente de Corea, y lo tenía aun antes de recibir los beneficios de la providencia de Dios de la salvación a través de Jesús. Muchos clérigos y laicos, dotados espiritualmente, han recibido revelaciones específicas acerca de la Segunda Venida del Señor en Corea, y mucha gente profundamente religiosa ha tenido la revelación de que Corea será el centro de la salvación mundial.
La realización de la providencia de Dios de la restauración es principalmente enfocada en la restauración de la humanidad, y luego en la restauración del ambiente del reino de los cielos. Dios ha trabajado a través de la religión para restaurar a la humanidad, y ha desarrollado civilizaciones para restaurar el ambiente del reino de los cielos. El ha trabajado para crear la cultura y la civilización óptimas para la Segunda Venida. La Segunda Venida traerá la armonía entre la religión y la ciencia, entre los aspectos espirituales y los aspectos materiales de la civilización, y entre el Oriente y el Occidente. Todo será combinado en armonía, dando origen a la nueva cultura del "Diosismo".
Dios entrenó a la gente de Corea durante cinco mil años para que tuviera una fe y un amor profundos, y sobre esta base, la nación de Corea recibió el cristianismo. Dios envió el cristianismo a la gente de Corea como Su preparación final para que ellos recibieran al Señor de la Segunda Venida, e hizo de Corea el representante mundial del cristianismo.
Durante mucho tiempo, la península coreana era un área escondida del Oriente, pero la cultura occidental, después de llegar al resto del Oriente, finalmente llegó a aquella tierra. Corea, aunque es una nación pequeña, consistentemente ha tenido un papel significativo en la historia moderna, como si fuera el núcleo de las principales tendencias políticas internacionales.
La era de Jesús y la era actual desde el punto de vista de los ciclos históricos
La era de Jesús y el tiempo de la Segunda Venida son edades paralelas, o ciclos históricos providenciales. Así, la providencia de Dios para la Segunda Venida, la cual es centrada en el cristianismo, es semejante a aquélla para el tiempo de Jesús.
Primero, consideremos estas dos eras desde el punto de vista de la nación central de la providencia. El plan de Dios era que Su providencia se expandiera desde Jesús hasta la nación de Israel, desde Israel hasta Roma, y desde Roma hasta el resto del mundo. Dado que la religión central en el tiempo de la Segunda Venida es el cristianismo, y que el tercer Israel es Corea, entonces, ソcuál nación estaría en la posición del Imperio Romano? La Roma para el tiempo actual es la nación que Dios ha desarrollado como la nación principal del mundo, basada en el cristianismo. Por más de docientos años, los Estados Unidos han sido preparados por Dios para realizar la meta de la Segunda Venida. Consecuentemente, la relación entre Corea y los Estados Unidos en nuestro tiempo es semejante a la relación que existía entre Israel y Roma en el tiempo de Jesús.
Segundo, comparemos al cristianismo actual con el judaísmo del tiempo de Jesús. En el tiempo de Jesús, el judaísmo de Israel estaba vinculado con la autoridad de los sacerdotes y con los ritos del templo. Su vida espiritual estaba corrompida, porque los líderes religiosos se habían olvidado de la piedad tradicional que había pasado de Abraham a Jacob, Moisés y los profetas. Su relación con Dios se había hecho una mera formalidad, y por lo tanto, Jesús criticó muchas veces su fe sin substancia (Mateo 23:1-39).
Por la misma razón, los cristianos de hoy deben arrepentirse, porque también el cristianismo ha perdido su contenido y en muchos casos se ha hecho, sencillamente, una formalidad. Comparando la pasión y la fe de la iglesia primitiva con la fe del cristianismo actual, podemos decir que la iglesia de hoy se ha hecho demasiado formal, alejándose en gran parte del propósito original de la fe. Mucha gente se considera cristiana, pero en realidad está viviendo una vida muy distante de las enseñanzas de Jesús.
Así como Jesús empleó todo su esfuerzo para reformar al judaísmo corrupto de su tiempo, en la Segunda Venida, el Señor también reformará fundamentalmente al cristianismo. Lo hará una iglesia verdadera que reverencia a Dios e inspirará a los cristianos a vivir según la voluntad de Dios y a practicar las enseñanzas de Jesús.
En tiempos de Jesús, el judaísmo no reconoció su verdadero valor. Los líderes judíos, no haciendo caso de la voluntad de Dios ni de la reforma que Jesús traía, lo persiguieron. De igual manera, en la Segunda Venida, las nuevas enseñanzas y la actividad reformadora de Cristo serán opuestas por los creyentes quienes rehusarán hacer el esfuerzo para reformar el cristianismo, y por la iglesia, la cual estará demasiado vinculada con su autoridad y con sus ritos tradicionales.
En tiempos de Jesús, las palabras del Mesías no fueron recibidas por los líderes del judaísmo, sino por los judíos simples, de clase baja, y por los gentiles quienes deseaban profundamente una vida espiritual, o quienes sentían remordimiento de conciencia. De igual manera, en el tiempo de la Segunda Venida, los laicos que están esforzándose por vivir según la palabra de Dios, o aun los no cristianos, podrán ser los primeros en aceptar las enseñanzas de Cristo, en lugar de los líderes del cristianismo. Por este motivo, Jesús, con tristeza, dijo que en la fiesta de bodas que él prepararía, aquéllos que disfrutarían de ella, en vez de los invitados, podrían ser aquéllos llamados por casualidad de la calle (Mateo 22:8-10).
La gente del tiempo de Jesús nació para llevar una vida de significado providencial, porque ellos deberían servir al Mesías y ayudarlo a realizar su voluntad. Tenían una responsabilidad histórica, porque vivían en el tiempo más importante de la historia providencial. Del mismo modo, toda la gente de hoy, y especialmente los cristianos, tienen la responsabilidad histórica de servir al Señor y de establecer un mundo que es la realización del ideal de Dios para la creación. Vivimos en un tiempo que es distinto de cualquier otro desde el comienzo de la historia.
En la Segunda Venida, Cristo proclamará la voluntad de Dios que debe ser realizada en la tierra, y educará a la gente para llevarla a cabo. La gente de fe verdadera debe buscarlo y servirlo, siguiendo la voluntad de Dios que será revelada por él. La Biblia dice que, al enterarse del nacimiento del Mesías, la ciudad de Jerusalén se sobresaltó y estaba en conmoción (Mateo 2:3). Pero ソhubo alguien que se preocupara por Jesús cuando era niño, o que públicamente le apoyara después que él comenzó su misión? Escuchando humildemente la voz de nuestra mente original, preguntemos por el anuncio acerca del Mesías. Calmando nuestra mente, prestemos atención a las noticias de esperanza que anuncian la nueva era.